• Trabajar con recuerdos es el oficio más hermoso y el más complicado que existe.

¡Feliz 2013!

¡Feliz 2013!

Aunque la tónica habitual es quejarse del año que casi nos ha dejado, para nosotros ha sido un período muy feliz. Hemos conocido a personas increíbles, hemos aprendido mucho y hemos superado prácticamente todos los retos que nos planteamos a finales de 2011.

Como hace un poco de frío y el día no invita a salir de aventura, nos sentamos un rato, tranquilamente, con un Cola-Cao calentito. Tenemos delante todas las imágenes que nos han dejado los reportajes de esta temporada. La primera sensación que nos invade es la de que no son imágenes sueltas, sino fragmentos indivisibles de historias completas que hablan por sí solas. Son recuerdos, instantes llenos de emoción protagonizados por personas únicas y auténticas. Cada una de las parejas que nos ha brindado la oportunidad de compartir esa magia con ellos, toca su melodía de manera muy personal. A continuación sentimos, inevitablemente, una dulce nostalgia porque esos momentos ya han pasado, pero inmediatamente nos damos cuenta de que siguen ahí, vivos, contando su historia con miles de enfoques distintos. Finalmente, empieza a recorrernos el gusanillo de hacer fotos, explorar el mundo con la óptica de la cámara, conocer a nuevas parejas y compartir la felicidad de las que ya nos han dado su voto de confianza para 2013.

Nos miramos con una sonrisa por todas las anécdotas divertidas y emotivas que hemos vivido. Alguien debería inventar una nueva palabra para definir todo esto. Parece que profesión o trabajo se quedan demasiado cortos.

¡Feliz 2013!

Isa y Edu – FILHIN